Mi historia es real y muy humana. Y tiene mucho que ver con por qué hoy hago lo que hago.
Nací en Inglaterra hace casi 50 años (sí, soy guiri, pero ojo, llevo más de la mitad de mi vida en España y no vine buscando “sol y sangria”).
A los pocos meses nos emigramos a Australia, buscando la aventura.
Pero dos años después volvimos al Reino Unido y me crié en un pueblo precioso de Oxfordshire.
A los 16 me fui a la ciudad de Oxford a realizar el Bachiller (conocido como A’Levels).
Vivía en una habitación en una casa compartida a lado de mi mejor amiga.
Me sentía mayor. Independiente. Con ganas de mundo pero a la vez, bastante insegura.
Siempre he sido curiosa.
Siempre he querido vivir intensamente.
Y esa intensidad ha sido un regalo… y un reto.
Opté por estudiar baile. Llevaba desde los 8 años bailando.
No era la mejor bailarina ni mucho menos. Pero era mi pasión.
Entré en London Studio Centre, un conocido centro de artes dramáticas de Londres. Tres años bailando ocho horas al día, estudiando y trabajando los fines de semana.
Mientras tanto, en casa, el matrimonio de mis padres empezaba a romperse.
Y delante de los espejos – horas y horas cada día – empecé a perder confianza.
Me veía “más grande” que las demás. Me sentía muy insegura y frágil.
Mantenía una sonrisa falsa cuando por dentro gritaba “¡necesito ayuda!”
Aun así, me gradué con buena nota y conseguí trabajo en una compañía de danza.
Había cumplido el sueño. Y, sin embargo, por dentro me estaba desmoronando.
Insomnio. Ansiedad. Reacciones físicas que no entendía. Incapacidad de abrirme y hablar.
Tenía tan solo 21 años.
Fue mi padre quien me ayudó. Primero me buscó ayuda psicológica. Ahí empecé a soltar y hablar… y no paré.
Y después me preguntó:
“¿Qué vas a hacer cuando termines este contrato?” Yo le respondí “Pues irme a Londres de nuevo a las audiciones y castings”…..se paró, me miró aún más atentamente y dijo – “Eso es lo que quieres de verdad?”
Lloré como una magdalena y entre lagrimas y mocos dije que no.
Y me dijo:
“¿Por qué no te vas a España a aprender español?”
Llegué con una maleta, una sonrisa enorme, muchas ganas de vivir y sin conocer a nadie ni saber nada más que “hola”.
Y 24 años después, aquí sigo.
Pero la vida no se resolvió con esa decisión.
He pasado por muchos cambios profesionales.
Por momentos económicos bastante complicados.
Por situaciones familiares tremendamente difíciles.
Aún estaba adaptándome a vivir en un país extranjero cuando mi madre intentó suicidarse de una forma muy dramática. Sobrevivió de milagro con muchas secuelas físicas y más adelante fue diagnosticada bipolar.
He criado a tres hijos lejos de mi familia, lejos de ningún ayuda familiar.
He sostenido mucho… durante mucho tiempo.
Hace unos años me encontraba constantemente abrumada.
Agobiada. Miedosa. Enfadada.
Volví a terapia. Entendía el “por qué”. Pero no conseguía salir del bucle.
No conseguía parar la mente.
Y no quería seguir viviendo así.
Entonces descubrí el mindfulness y las técnicas de respiración.
No fue mágico. No fue inmediato. No fue fácil.
Fue práctica.
Por primera vez no estaba intentando entender mi mente. Estaba aprendiendo a observarla.
Y, sobre todo, estaba aprendiendo a regular mi sistema nervioso.
La respiración dejó de ser automática. Se convirtió en herramienta.
En ancla. En espacio. En regulación. En ese botón «STOP» que llevaba tantos años buscando.
Más de 20 años como bailarina y profesora de danza. Acompañando procesos a través del cuerpo.
Locutora profesional y trabajo con presencia y expresión. Cómo respiras se escucha. Oficiante de bodas. Mucho amor y mucho corazón.
Formación en intervenciones basadas en mindfulness, ACT, MSC y respiración funcional. Integración entre ciencia, práctica y experiencia real.
Mi trabajo no nace solo de mi experiencia personal.
Está respaldado por formación continua y práctica profesional.
Formación en:
– Intervenciones Basadas en Mindfulness (MBSR y enfoques contemporáneos)
– Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)
– Mindful Self-Compassion (MSC)
– Respiración consciente y funcional
– Trabajo corporal y conciencia somática
– Técnica vocal y comunicación
Además de más de dos décadas facilitando grupos y acompañando personas.
Soy madre de tres hijos maravillosos. Emprendedora y experta en la reinvención profesional.
Mujer de un marido que sostiene mis intensidades.
Súper amiga de pocas.
Leal. Curiosa. Creativa.
Me encanta mirar el cielo y apreciar sus cambios constantes. Me encanta leer, practicar yoga y pasar tiempo con mi familia.
Sigo teniendo tendencia a no parar. Soy así y lo acepto.
La diferencia es que ahora sé volver.
Y eso es lo que acompaño a otras personas a aprender.